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Giovanni, el ser humano
¿Quién
es Geovani? ¿Cómo se
describe?
Como una persona
comprometida con lo que hace
y con quienes confían en él,
nací en Isla Mujeres y tengo
35 años en Cancún, me
tocaron las carencias de
infraestructura pero el
apogeo de amor y tiempo,
donde todos los hijos éramos
hijos de todos y las mamás,
eran mamás de todos, incluso
portarse mal era difícil
porque éramos tan pocos que
luego se enteraban nuestros
papás, crecí en medio de la
naturaleza y me ha tocado
ver como hemos depredado sin
el menor cuidado el medio
ambiente, estudié hasta el
bachillerato en Cancún y nos
toco ir abriendo espacios
como una de las primeras
generaciones en todas las
escuelas en las que nos toco
estudiar.
Brevemente, ¿de dónde viene
Geovani? Háblenos de sus
papás, sus hermanos, su
núcleo familiar.
Soy el menor de 7 hermanos,
Pedro Antonio, Olga Ruth,
José Alberto, Martín Arturo,
Marco Antonio “COCO”, Miriam
y un servidor, tenía yo 3
años cuando mi mamá, por
motivos personales, dejó a
mi papá, cargó con 7 hijos y
a todos nos sacó adelante.
Vengo de un ejemplo grande,
de una mujer grande, Ruth
Vela Suárez, soy producto
del trabajo, el esfuerzo
titánico y el sacrificio
constante. Pero lo más
importante es que soy
producto del amor, porque
sólo un inmenso amor, genera
el sacrificio de una madre,
de sacrificarlo todo para
sacar adelante a sus
cachorros y llevo todo su
amor en mi corazón. Ya más
adelante, cuando tenía yo 8
años, mi mamá se casó con un
hombre que es mi Papá, un
gran hombre que me enseñó
que respeto y tolerancia son
cosas muy diferentes; que el
respeto es la base de todo y
que la tolerancia es
aguantar a fuerzas, pero que
si respetas, te da derecho a
exigir lo mismo de los
demás.
¿Tu
niñez, cómo fue, qué
recuerdos tienes, bonitos o
no tanto?
Tenía tantas cosas qué
descubrir a mi alrededor que
fui un pésimo estudiante en
primaria; me comía cualquier
cosa que pareciera fruta
¡¡no te imaginas los
problemas gástricos!! Me
metía a la selva por la
mañana y no regresaba hasta
la tarde; descubrí grutas,
cenotes, animales e insectos
raros, plantas que parecían
salidas de historias
fantásticas... Recuerdo que
teníamos la libertad y la
confianza de estar en la
calle o en la selva, todos
los días había algo por
descubrir y una anécdota
nueva al llegar a casa, yo
al ser el más chico de 7
hermanos era el consentido y
crecí rodeado de amor. En mi
familia, hasta el día de
hoy, nos decimos que nos
amamos y usamos palabras
cursis, pero llenas de
significado.
Tu
época de escuela ¿dónde
estudiaste y cómo fue?
Estudié en muchas escuelas,
fui terrible; mi primaria
fue de descubrir cosas en mi
entorno, pasaba las materias
por cumplir el requisito,
estudie en la Bonfil, en el
Itzamná, en el colegio
Británico y en la Wichita.
Ya en la secundaria estudié
en La Salle, ahí mejore mis
calificaciones pero tuve
nuevos cómplices; la escuela
estaba a la orilla de la
selva y era increíble poder
ir con mis amigos y
compañeros a investigar. Mis
pasatiempos favoritos
estaban en el mar, todo lo
que tuviera que ver con
pescar, bucear o estar
metido en el agua, era lo
que mas me atraía.
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